El azar tiene muchas formas de burlarse del pueblo. No se que entidad se ocupa de darnos forma, ni porqué me maldijo con una pierna atrofiada. Nacer cojo es lo peor que puede ocurrirle a nadie. Me río de los que dicen que la ceguera es peor, o que podría haber acabado manco ¡ja!, me gustaría verles en mi lugar. Las historias hablan sobre ciegos que consiguen empuñar una arma mejor que algunos de los mejores soldados del reino, y a mancos forjarse un escudo para su brazo malo y luchar con la otra mano con una destreza nacida de la necesidad.
Pero un cojo... un cojo no sólo pierde una pierna, pierde al menos un brazo, el cual tiene que sacrificar para poder mantenerse en pie con su maldita muleta o bastón. Un cojo no puede luchar con espada en la vida, ya que no posee la estabilidad necesaria ni un "juego de piernas" decente, y un mago necesita ambas manos para lanzar sus conjuros, a no ser que consienta desplazarse en silla de ruedas...
Si algo se hacer es observar y sacar conclusiones. Quedarme quieto mirando y pensando se me da "muy bien". He visto como amigos de toda la vida se traicionaban por dinero, mujeres o poder. He sido testigo presencial de las más rastreras fechorías, de sobornos para obtener favores, de personas degradando a otras para convertirlas en meros esclavos...
Si... ellos no son mejores que yo, nunca lo han sido. Sólo son escoria que se cree mejor que yo porque tienen las cuatro extremidades intactas. Cuando me di cuenta de esto comencé a ver la verdad, de porqué los dioses me habían enviado al mundo tullido. Me han permitido ver la vida tal cual realmente es. Supe que mi estirpe tenía que eliminar toda esta hipocresía de la faz de la tierra.
...No, eso no era cierto, yo también peco de hipocresía. Mi objetivo sólo era el pueblo que me vio nacer. Otros ya se ocuparían del resto de la región...
Mi estirpe.